Cuando recibí la noticia del galardón Mejor Docente de España 2025 de los Premios Educa Abanca, lo primero que sentí no fue orgullo, sino una mezcla extraña de gratitud y vértigo. Llevo más de una década dentro de un aula canaria y la mayor parte del tiempo no piensas en premios: piensas en el alumno que hoy ha llegado triste, en la familia que no entiende un informe psicopedagógico o en cómo cuadrar los criterios de evaluación con la realidad del aula.
El reconocimiento, sin embargo, me obligó a parar y mirar atrás. Y en ese ejercicio me di cuenta de que hay cinco lecciones que se repiten año tras año, claustro tras claustro, y que valen tanto para quien acaba de entrar en la profesión como para quien está preparando una oposición de Primaria en Canarias. Las comparto aquí porque creo que pueden ayudarte.
1. La pasión por enseñar es el primer indicador de calidad docente
He visto docentes brillantes en lo técnico que no conseguían conectar con su grupo y maestros sin mucho oropel académico que cambiaban la trayectoria de un niño solo con presencia y constancia. La diferencia, casi siempre, era la pasión. No el entusiasmo postizo, sino el interés genuino por la persona que tienes delante.
En la oposición eso se nota. Los tribunales están entrenados para detectar a quien recita y a quien cree lo que dice. La pasión no se simula: se transmite cuando la PD habla de tu alumnado, cuando hablas de una situación de aprendizaje y se te ilumina la cara, cuando defiendes una metodología porque la has visto funcionar. Si la profesión no te entusiasma, ningún tribunal podrá compensarlo.
2. La normativa no es una jaula, es un marco
Hay docentes que viven la LOMLOE, el Decreto 211/2022 o la Orden de 5 de junio de 2023 de evaluación como una camisa de fuerza burocrática. Yo aprendí pronto que es lo contrario: cuando entiendes en profundidad por qué se decidió que las competencias específicas son las que son, qué busca un descriptor operativo del perfil de salida o por qué los criterios de evaluación se han redactado en forma de proceso, la normativa deja de ser un obstáculo y se convierte en un mapa.
Para un opositor esto es decisivo. Conocer la normativa con esa profundidad permite improvisar con seguridad ante una pregunta del tribunal, justificar cualquier decisión metodológica y convertir tu Programación Didáctica en un documento coherente, no en un puzle de citas legales. La diferencia entre repetir y comprender se nota en treinta segundos de defensa.
3. El alumnado canario tiene un contexto único, y eso es una oportunidad
El currículo canario insiste, con razón, en la canariedad: la identidad insular, el patrimonio natural y cultural, las lenguas y las hablas propias, el silbo gomero, la realidad del medio rural y del entorno urbano costero. No es un ornamento. Es una fuente inagotable de situaciones de aprendizaje significativas.
En el aula, una unidad sobre el ciclo del agua se convierte en otra cosa cuando partes de las galerías y nacientes de tu municipio. Una sesión de Educación Física cambia cuando integra los juegos tradicionales canarios. Un proyecto sobre biodiversidad gana sentido si trabaja la fauna endémica del Archipiélago. En la PD de la oposición ocurre lo mismo: si tu programación pudiera estar ambientada en cualquier lugar del Estado, le falta canariedad. Y el tribunal canario sabe distinguirla a los dos minutos.
4. La colaboración con compañeros es el mayor acelerador profesional
El claustro de mi centro, el CEIP La Vega de Icod de los Vinos, ha sido durante años mi mejor formación continua. Ningún curso, ninguna lectura, ningún seminario me ha enseñado tanto como un buen compañero compartiendo cómo abordó un caso difícil, cómo construyó una rúbrica que sí discriminaba o cómo gestionó una entrevista familiar complicada.
A los opositores que paso por mi consulta les digo siempre lo mismo: estudia acompañado siempre que puedas. Comparte tus temas, intercambia supuestos, lee las PD de otros aspirantes con ojo crítico y deja que lean la tuya. La oposición es una carrera larga y solitaria por dentro, pero rodearse de personas que comparten objetivo multiplica el aprendizaje y, sobre todo, cuida la salud mental durante el proceso.
5. La educación es vocación, sí, pero también responsabilidad social
Lo digo en cada formación y lo repito ahora: lo que hacemos en un aula importa. Mucho. Los siete años de Primaria de un alumno son irrepetibles y, en buena medida, los marcamos los maestros. Esa idea, lejos de paralizar, debería ordenar prioridades.
Para un opositor esto significa entender que prepararse bien una oposición no es un acto egoísta de superación personal. Es un acto de servicio público anticipado: cuanto mejor llegues al aula, mejor educación recibirá ese alumnado del que aún no conoces ni el nombre. Esa idea me ha sostenido en los momentos más duros, y creo que puede sostenerte a ti también.
Para terminar
Si estás opositando en Canarias, ten claro que tienes la mejor profesión del mundo esperándote al otro lado del proceso. Si ya estás en activo, gracias por sostener cada día una escuela pública, plural y rigurosa.
Y si en algún momento necesitas materiales contrastados para tu preparación, en la Tienda tienes el Pack 5 Situaciones de Aprendizaje, el Pack 5 Supuestos Prácticos Resueltos, el Temario Clave y el Pack Completo. Si lo que te quita el sueño es la Programación Didáctica, puedo elaborártela a medida ajustada al Decreto 211/2022 y a tu especialidad.
Mucho ánimo, opositor o opositora. Nos vemos en el aula.
Ricardo Acosta. Director del CEIP La Vega (Icod de los Vinos), Mejor Docente de España 2025 y preparador de oposiciones de Primaria en Canarias.

